Tea time con sabor a café

Sabrosas galletas con forma de saquitos de té

Ha llegado el momento del tea time, pero con un delicado sabor a café, gracias a la estupenda receta de galletas que nos han enviado las chicas de Bocaditos Dulces. El origen de estas galletas lo podemos encontrar en  Boca de fresa, un blog con recetas dulces y saladas que no os debéis perder.

INGREDIENTES (Para unas 20-25 galletas)

  • 115gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100gr. de azúcar
  • 100gr. de azúcar glas
  • 2 yemas de huevo
  • 1 cucharadita (de café) de extracto de vainilla
  • Media cucharadita de sal
  • 60ml de leche (yo suelo usar semidesnatada)
  • 350gr de harina

ELABORACIÓN

Batimos la mantequilla hasta que quede suave (un par de minutos). Añadimos el azúcar y el azúcar glas y continuamos removiendo hasta que quede una mezcla esponjosa. Sin dejar de batir incorporamos, una a una, las yemas de huevo.

A continuación, siempre sin dejar de batir, añadimos la vainilla y cuando esté ya incorporada, echamos la  leche. Parcerá que se nos haya cortado la mezcla, pero  se arreglará cuando incorporemos la harina poco a poco (es recomendable mezclar a mano antes de poner en funcionamiento la batidora o mezcladora, para no llenar de polvo toda la cocina).  La masa no debe pegarse a los dedos, si ésto sucede tenemos que añadir un poquito más de harina.

Hacemos una bola con la masa y la envolvemos en film transparente, dejándola reposar una hora en la nevera o 10 minutos en el congelador.

Pasado este tiempo, extendemos la masa sobre una superficie limpia y espolvoreada con un poco de harina. Amasamos un poco con las manos para que sea más manejable y homogénea y comenzamos a extender sobre la mesa con el rodillo. Es importante que no queden bultos en la masa, y que nos quede un grosor de unos 4mm. Os podéis ayudar con las guías para rodillos.

Cuando tengamos la masa extendida cortaremos nuestras galletas con forma de bolsitas de té. Para darles forma, cogemos una regla limpia y con el corta pastas hacemos líneas paralelas con una distancia entre ellas de unos 6.5cm, y luego en la otra dirección líneas separadas entre ellas por unos 3.5cm. Así tendremos rectángulos de 6.5×3.5cm. Ahora solo tenemos que quitar las 2 esquinas de arriba haciendo una línea inclinada a 1 cm más o menos de la esquina para hacer la forma de la bolsita.

Para terminar, con un palillo o una boquilla redonda hacemos el agujero del cordel de la bolsita de té.

Precalentamos el horno a 175º. Ponemos una lámina de papel de horno sobre la bandeja y colocamos las galletas separadas un poquito entre sí. Metemos la bandeja con las galletas unos 10 minutos en la nevera para que endurezca la masa.

Sacamos de la nevera y horneamos  las galletas durante unos 18-20 minutos. Ya sabéis que cada horno tiene su propio truco. Desde Bocaditos Dulces nos cuentan que primero hornean unos  12 minutos, dan la vuelta a la bandeja y hornean otros 4-8 minutos.

Cuando las galletas estén doraditas las retiramos del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Mientras se hacen las galletas preparamos la crema de capuchino. Esta crema la utilizan  también para rellenar macarons porque está buenísima.

CREMA DE CAPUCHINO

INGREDIENTES

  • 100gr de chocolate para fundir
  • 1 cucharada de café soluble
  • 3 cucharadas de agua hirviendo
  • 200gr de mantequilla
  • 75gr de azúcar glas
  • Una yema de huevo

ELABORACIÓN

Fundimos el chocolate en el microondas sacándolo cada 30 segundos para darle unas vueltas y que no se queme. Dejamos templar.

Disolvemos el café en el agua hirviendo. En un bol, batimos la mantequilla con el azúcar y añadimos la yema de huevo hasta obtener una mezcla esponjosa.

Ponemos el bol al baño maría y echamos el café hasta conseguir una crema lisa. Dejamos reposar y añadimos el chocolate fundido hasta crear una crema homogénea.

Cuando las galletas estén frías, las mojamos -un tercio más o menos- en la crema. Las apoyamos en una rejilla con una bandeja o papel por debajo para que caiga la crema sobrante. Cuando la crema ya no manche, les ponemos un cordoncito como los de las bolsitas de té por el agujero que hicimos.

Para que estén más buenas aún, las metemos en el frigorífico para que endurezca la crema.