Fluff Chocolate Cupcakes…

Cupcakes rellenos y cubiertos de Fluff

Últimamente no sé qué nos está pasando pero tenemos cierta predilección por los cupcakes. En esta ocasión, hemos preparado unos cupcakes de chocolate con un toque de café y naranja, rellenos de Fluff. Sí, marshmallow para untar sobre tostadas, preparar bocadillos…una especie de nocilla a la americana, sin color y con sabor a nube. ES empalagosa, pega-pega y sobre todo agradable de comer (¡por favor! Leed el post hasta el final 🙂

El Fluff se puede adquirir en muchas tiendas de repostería, en Internet y también lo venden en el Carrefour de Torrevieja (curioso, ¿verdad?). Hay de varios sabores: el natural (por llamarlo de alguna forma), de fresa, frambuesa y el de queso.

En fin, tras ver en varios blogs el uso que se le daba a este producto y con mucha curiosidad por saber cómo era, nos hemos lanzado a hacer cupcakes rellenos. La tarta vendrá más adelante (Alma nos dejó una receta para utilizar este ingrediente: tarta de calabaza).

INGREDIENTES

  • 110 gr. de mantequilla
  • 215 gr. de azúcar blanco
  • 3 huevos
  • 180 gr. harina
  • 40 gr. de cacao en polvo (yo usé Valor)
  • 1 ts de café soluble
  • 1 ts de levadura en polvo
  • 120 ml de leche semidesnatada
  • unas gotas de esencia de naranja

ELABORACIÓN

Precalentamos el horno a 180ºC

Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que quede una mezcla cremosa y blanca. Añadir los huevos uno a uno. Mientras se integran tamizamos el harina, el chocolate, la levadura y el café y disolvemos la esencia en la leche.

Añadimos la mezcla de harina y la leche de forma alterna hasta acabar los preparados.

Rellenamos los moldes de cupcakes y los horneamos durante 25 minutos aproximadamente.

Cuando los sacamos del horno los pincelamos con almíbar de naranja (Disolvemos 50 gr. de azúcar en 100 ml de zumo de naranja, lo ponemos a calentar y cuando rompa a hervir, lo retiramos)

Una vez fríos, los rellenamos y los cubrimos con Fluff.

También he rellenado algunos cupcakes con la crema de queso a la naranja que preparé en el post anterior y que tuvieron más éxito que los cubiertos con Fluff.

¡Aviso a navegantes! A ver, tal y como su nombre indica el Fluff se comporta de esa forma y a los pocos minutos -imaginaos al pasar 1 hora- empieza a caerse, pegarse, solidificarse adoptando las formas más insospechadas. Además, perdió volumen y se me hundieron las flores. ¡Madre mía! ¡Qué feos quedaron! Está muy bueno, pero el aspecto, sin utilizarlo con crema de mantequilla como explica Alma en su receta, es desastroso. En fin, tenía que probarlo… Me conformaré con aquello de que “Toda experiencia nos enriquece”.